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Web Algeciras

Google y clientes

Tu ficha de Google dice que estás cerrado y no lo estás

Por Pablo Núñez · · 5 min de lectura

Un cliente llega hasta la puerta de tu negocio, mira el móvil un segundo antes de entrar, y se da la vuelta. No porque esté cerrado. Porque Google le acaba de decir que lo está.

Esto pasa más de lo que crees en la comarca, y casi nunca se entera el dueño del negocio, porque él no está mirando su propia ficha a esa hora. Está trabajando.

Por qué Google se equivoca con el horario

La ficha de empresa en Google (la que sale en el mapa y a la derecha cuando alguien busca tu negocio) tiene un campo de horario que tú rellenaste en algún momento, hace meses o años. Google lo compara con la hora del móvil de quien busca y decide, en ese instante, si te enseña “Abierto” en verde o “Cerrado” en rojo.

El problema es que ese horario casi nunca se queda quieto en la realidad:

  • Cambias el horario de invierno a verano y se te olvida tocarlo en la ficha.
  • Cierras una tarde entre semana, o adelantas el cierre los sábados, y nunca lo actualizas.
  • Alguien reserva un festivo especial y Google, que ya trae un calendario de festivos genérico, marca cerrado un día que tú sí abres.
  • El horario se puso al crear la ficha, hace tiempo, y desde entonces el negocio ha cambiado de turno y nadie ha vuelto a tocarlo.

Google no llama para preguntar si sigue siendo así. Se queda con el último dato que le diste y lo repite, seguro de que es verdad, hasta que alguien lo corrige.

El cliente que no espera

Aquí está la parte que más duele. Cuando alguien ve “Cerrado” en tu ficha, casi nunca hace la comprobación de acercarse a mirar si es verdad. Sigue buscando. El siguiente resultado de la lista, que sí pone “Abierto”, se lleva la visita.

En un negocio de paso, esto se nota especialmente. Quien busca “farmacia cerca” o “ferretería abierta ahora” con el problema encima no va a esperar a que abras dentro de veinte minutos si Google le está diciendo, ahí mismo, que hay otro sitio abierto ya. Y en una comarca con tanto tránsito de gente que no es de aquí, ya sea de paso hacia el puerto, camino de Tarifa o cruzando desde Gibraltar, ese cliente que se cree el “Cerrado” de tu ficha no tiene ni la costumbre ni el tiempo de comprobarlo por otra vía. Se va al siguiente.

Y hay un caso peor todavía: el que sí se acerca, encuentra la persiana subida y la luz encendida, y sale con la sensación de que tu ficha de Google está mal llevada. Esa desconfianza se traslada, sin que tú lo sepas, a todo lo demás que dice tu ficha.

Cómo comprobar si te está pasando

No hace falta esperar a que un cliente te lo cuente. Se comprueba en un minuto:

  1. Busca tu negocio en Google desde el móvil, en un momento en que sepas seguro que estás abierto.
  2. Mira qué aparece junto al nombre: “Abierto”, “Cierra pronto” o “Cerrado”.
  3. Si dice algo que no es verdad, entra en tu ficha (o en la app de Google Business Profile) y compara el horario que tiene puesto con el real, día por día.
  4. Revisa también los horarios especiales: la mayoría de negocios que arrastran este problema tienen el horario semanal bien, pero nunca han tocado la pestaña de festivos y cierres puntuales.

Cómo se corrige

Entra en tu ficha desde google.com/business con la cuenta con la que la creaste. Ve al apartado de horario y revisa tres cosas:

El horario semanal. Que cada día de la semana diga la hora real de apertura y cierre, incluidos los días que cierras del todo. Si cierras los domingos, dilo expresamente: no dejarlo en blanco.

Los horarios especiales. Este es el que casi todo el mundo se salta. Ahí se meten los festivos, el cierre de agosto, un puente, una feria del pueblo en la que cambias el horario. Se rellena con fecha concreta y dura solo ese día, así que no afecta al resto del año.

El horario de temporada. Si tu negocio cambia de horario en verano (algo muy habitual en la comarca, sobre todo en Tarifa y en los negocios más pegados a la playa), pon una fecha en el calendario para volver a entrar y cambiarlo cuando toque, porque Google no lo hace solo.

Guarda los cambios y vuelve a comprobar desde el móvil unos minutos después. El cambio no siempre es instantáneo, pero suele verse en poco tiempo.

Que no vuelva a pasar

Lo mismo que se te olvidó una vez se te va a olvidar otra si no queda anotado en algún sitio. Una idea sencilla: cada vez que cambies el horario del negocio por el motivo que sea, que tocar la ficha de Google sea el último paso de esa misma tarea, no algo que “ya harás luego”. Y si tienes web, que el horario que aparece ahí sea exactamente el mismo que el de la ficha. Cuando no coinciden, Google desconfía de los dos sitios a la vez.

Si tienes un negocio en la comarca y no estás seguro de qué te está enseñando Google ahora mismo, búscate desde el móvil hoy mismo. Y si quieres que le eche un vistazo yo, escríbeme y te digo qué está mal, aunque después no trabajemos juntos.

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