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Web Algeciras

Tener una web

Cuánto cuesta de verdad una página web en Algeciras

Por Pablo Núñez · · 4 min de lectura

Busca “cuánto cuesta una página web” y te vas a encontrar siempre lo mismo: una tabla con un rango de 800 a 3.500 euros, sin que nadie te diga en qué tramo caes tú ni por qué. Eso no responde a nada. Es como si le preguntas a alguien cuánto cuesta un coche y te dice “entre 8.000 y 80.000 euros”. Técnicamente verdad, prácticamente inútil.

Te voy a dar cifras cerradas, las mías, y te explico qué hay detrás de cada una para que sepas comparar cuando hables con quien sea, conmigo o con otro.

Por qué esos rangos tan amplios no sirven de nada

Los rangos anchos existen porque meten en el mismo saco cosas muy distintas: una plantilla que rellena el sobrino en un fin de semana, una web de cinco páginas hecha a medida y una tienda online con pasarela de pago y quinientos productos. Claro que el precio va de 0 a 3.500 euros. Va de 0 a 30.000 si sigues subiendo.

Lo que un negocio de Algeciras necesita saber no es el rango del sector. Es cuánto cuesta lo que tú necesitas: una web de presentación, con tu información bien puesta, que salga en Google y que un cliente pueda usar desde el móvil para llamarte o escribirte por WhatsApp. Eso tiene un precio mucho más concreto de lo que parece.

Lo que cobro yo, sin letra pequeña

Tengo dos formas de pagarlo, y las dos son exactamente la misma web:

690 € una sola vez + 19 €/mes. Pagas la web de golpe y luego una cuota pequeña que cubre el dominio, el alojamiento y los cambios que necesites después. La web es tuya desde el primer día: si algún día te vas, te la llevas contigo.

49 €/mes, sin pagar nada por adelantado. Misma web, mismo dominio a tu nombre, mismo mantenimiento. Para quien prefiere no sacar 690 euros de golpe de la caja. Lleva un compromiso de doce meses y, a partir de ahí, cancelas cuando quieras.

No hay una tercera opción “básica” más barata ni una “premium” más cara. Hago un tipo de web, la que le funciona a un negocio pequeño, y la cobro igual a todo el mundo. Si tu caso es distinto, una tienda online, un sistema de reservas, algo con más partes, eso lo hablamos aparte y te doy un presupuesto cerrado antes de empezar, no una sorpresa después.

Qué entra en esos 690 euros

Esto es lo que de verdad marca la diferencia entre una plantilla y una web hecha con cabeza:

  • Hasta cinco páginas hechas a medida. No una plantilla genérica con tu logo pegado encima.
  • Los textos los escribo yo, a partir de lo que me cuentas de tu negocio. No es un relleno de paja que hay que reescribir entero luego.
  • La ficha de Google Maps creada y bien configurada. Categoría correcta, horario real, zona de servicio. Es la mitad del trabajo de que te encuentren.
  • Botón de WhatsApp y de llamada en todas las páginas. El cliente que te encuentra desde el móvil tiene que poder contactarte en un toque, sin buscar el teléfono en un menú.
  • Dominio .es a tu nombre. No al mío, no al de una agencia que si desaparece se lleva tu dirección con ella.
  • Aviso legal, política de privacidad y cookies. Cumpliendo el RGPD, no un texto copiado de otra web que no encaja con la tuya.
  • Cambios y soporte incluidos en la cuota mensual. Si cambias el horario o quieres subir una foto nueva, no te cobro cada vez que me escribes.

Y detrás de todo eso, un dato que casi nunca se explica: la web está lista en siete días. No en “seis a ocho semanas”, que es lo habitual cuando el proyecto entra en una cola.

Lo que no vas a ver en mi presupuesto

Nada de “diseño premium” a 200 euros extra, ni “SEO avanzado” como módulo aparte, ni “mantenimiento” como letra pequeña que aparece a los tres meses. La web que se posiciona bien en Google no es una que le has añadido un paquete de SEO por encima: es una que está bien hecha desde el principio, rápida, con la información correcta y sin trucos.

Si alguien te ofrece una web por 300 euros, pregunta qué incluye de verdad. Muchas veces es una plantilla sin textos propios, sin ficha de Google configurada, y con un dominio que queda a nombre de quien te la hizo. Sale barata al principio y cara cuando quieres cambiar algo o irte.

Por qué existe la garantía

Si al ver la web terminada no te convence, no pagas nada. No hay contrato hasta que la apruebas.

Lo digo así de claro porque es lo contrario de lo que suele pasar: pedir una señal antes de empezar y luego enseñarte el resultado. Yo prefiero hacer el trabajo primero y que el precio se lo gane la web, no al revés.

Lo que puedes hacer hoy

Si tienes un negocio en Algeciras o en cualquier pueblo de la comarca y estás dando vueltas al precio, no hace falta que decidas nada todavía. Cuéntame qué tienes ahora (nada, una web vieja, solo redes sociales) y qué necesitas, y te digo en cinco minutos en qué tramo caes y por qué, sin sorpresas después.

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